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jueves, 27 de febrero de 2025

¿Qué culpa tengo yo de que me guste follar con otros hombres que no son mi marido?

 Así que, queridos seguidores, ayer decidí salir de caza otra vez. No es que sea fácil encontrar un hombre que cumpla con mis requisitos —que no tiemble como flan cuando me ve desnuda, que no se crea que con dos empujones ya está todo hecho, y que, por favor, tenga algo de imaginación—. Pero lo intento, porque una no se rinde tan fácil. Total, que me puse mi vestido rojo, ese que mi marido dice que es 'demasiado' pero que nunca se atreve a arrancarme, y me fui al bar de la esquina. 

Allí estaba él: moreno, con manos grandes y una sonrisa que prometía problemas. No os voy a aburrir con los detalles de la charla —total, no hablamos mucho—, pero digamos que en menos de una hora ya estábamos en su coche, y en menos de dos ya sabía que había encontrado lo que buscaba. Dura, sí, pero con ese punto justo de desesperación que me vuelve loca. Me la metió como si quisiera partirme en dos, y por un momento olvidé que en casa tengo a un pobre diablo que ni sabe dónde está el clítoris. 

Cuando volví, mi marido estaba en el sofá, con su mano en los pantalones como siempre, mirando el techo como si ahí estuviera la respuesta a su vida. Le sonreí, le dejé un beso en la frente y me fui a la ducha. Que siga soñando con lo que no se atreve a pedirme.


¿Qué culpa tengo yo de que me guste follar con otros hombres que no son mi marido? Ninguna, os lo digo yo. Una tiene necesidades, y si mi marido no las cubre, pues que no se queje de que otros lo hagan por él. El cornudo de mi marido es un sirviente para mis amantes y para mí, y lo lleva en la sangre, creedme. No hay más que verle la cara cuando llegan a casa: se le ilumina, el muy idiota, como si le fueran a dar un premio. 

Cuando yo quiero, mis amantes usan a mi marido como su puta personal. Y él, tan obediente, tan patético, ni rechista. Ayer mismo, mientras uno de ellos me tenía contra la pared —de esos que saben lo que hacen, con manos firmes y una polla que no pide permiso—, mi marido estaba ahí, de rodillas, limpiándole las botas al otro con la lengua. Y luego, cuando terminaron conmigo, lo pusieron a cuatro patas y se turnaron con él. Yo me reía desde la cama, fumándome un cigarro, pensando en lo bien que me sienta esta vida. 

Él no se queja, ojo. Creo que hasta le gusta. Y si no le gusta, que se joda. Total, para lo que sirve...

Si queréis charlar conmigo sobre estas cosas o de otras podeis llamarme si estais en España al telefono 803 511 026.





martes, 2 de julio de 2024

Seguidores, sigo buscando

 Si sois seguidores de mi blog sabréis que siempre ando buscando una buena polla, trabajadora, hermosa, dura, sonrosadita, dura pero temblorosa y húmeda que me la meta hasta lo más profundo de mi ser. Cosa que mi marido no sabe hacer.

Mi marido es casi virgen. Que yo sepa, y creo que lo se de buena tinta, hace más de 12 años que no folla. Solo se toca, y cuando yo lo dejo.

Por eso busco y busco...


martes, 26 de mayo de 2020

Cornudo baila la samba, como mi amigo pagafantas


Cornudo baila la samba, como yo se lo ordeno.

No sé si lo habré contado en este blog en alguna otra ocasión pero ahora os lo cuento.

Tengo un amigo sumiso, un pánfilo pagafantas que está en la friendzone, con vocación de cornudo, que me acompaña habitualmente a locales liberales. Se lo ordeno por no ir sola.

Yo me enrrollo con tios o con parejas mientras el cornudo de mi amigo se pajea humillado en un rincón de la habitación.

Lo mismo le digo que me sirva de cenicero, ante todo el mundo, en el jardín, donde se puede fumar, hablar... mientras tomamos unas copas, y ahí lo tengo, desnudo, arrodillado junto a mi, con su aparato de castidad puesto y sirviéndome de cenicero.

También puede estar la piscina del local liberal atestada de gente y yo llamarle "payaso", mientras un chico me acaricia el clítoris ara ir a follar con él minutos después.

En una ocasión el pánfilo de mi amigo me acompañó a la habitaión donde me la monté con una pareja matrimonio y al cornudo de mi amigo le hice besar los pies de mis amante y le ordené bailar la samba ante nosotros que no parábamos de reir.

Os dejo hoy este video muy representativo de lo que es mi vida de hotwife.

Espero os guste y me llaméis para hablar.

Llamame a mi línea
803 511 026